La teranóstica dejó de ser una terapia de nicho para convertirse en el centro de la medicina nuclear. Ese fue el mensaje dominante en el congreso anual de 2026 de la Society of Nuclear Medicine and Molecular Imaging (SNMMI), celebrado en Los Ángeles. Nuevos agentes teranósticos llenaron las sesiones científicas, mientras que una generación de radiotrazadores de PET indicó que el campo avanza con rapidez hacia la medicina personalizada.

Imagen del Año: PET para la trombosis venosa profunda
El premio a la Imagen del Año fue para investigadores surcoreanos que aplicaron el radiotrazador 18F-GP1 en PET/CT para identificar trombosis venosa profunda (TVP) aguda de los miembros inferiores. En un estudio con 46 pacientes sintomáticos, el trazador mostró alta precisión para detectar coágulos no solo en el muslo, sino también en la pantorrilla, una región tradicionalmente difícil de evaluar. Además, presentó una alta tasa de detección de embolia pulmonar concurrente con la TVP.
Este enfoque molecular dialoga directamente con lo que ya analizamos sobre el papel de la inteligencia artificial en la detección de tromboembolismo pulmonar, donde la imagen y los algoritmos se suman para acelerar el diagnóstico de eventos potencialmente mortales.
Abstract del Año: metabolismo cerebral y respuesta al Alzheimer
El Abstract del Año se concedió a un estudio que usó PET para vincular patrones de metabolismo cerebral con la eficacia de las terapias contra la enfermedad de Alzheimer. Investigadores de UCLA realizaron FDG-PET cerebral en 124 pacientes considerados para terapia antiamiloide. Aquellos cuyos exámenes sugerían Alzheimer y que recibieron tratamiento tuvieron mejores puntuaciones cognitivas al año, frente a pacientes cuyo PET no mostraba evidencia de la enfermedad.
El hallazgo refuerza la tendencia de usar la imagen molecular como biomarcador de selección y de respuesta, un camino similar al explorado en el mapeo del flujo cerebral y del Alzheimer mediante resonancia magnética con IA, donde la neuroimagen ayuda a definir quién se beneficia de cada terapia.
Qué es la teranóstica y por qué crece tan rápido
La teranóstica combina diagnóstico y terapia en un solo concepto: se usa un par de moléculas que se unen al mismo blanco biológico, una marcada con un isótopo emisor de positrones para la imagen (PET) y otra con un emisor de partículas (beta o alfa) para el tratamiento. Así, el examen que localiza la enfermedad también confirma que el blanco está presente antes de irradiarlo. El ejemplo más consolidado es el PSMA en el cáncer de próstata, donde el galio-68 hace la imagen y el lutecio-177 entrega la dosis terapéutica.
Este crecimiento acelerado se apoya en tres factores: la aprobación de radiofármacos como el lutecio-177 PSMA, el aumento de la producción de isótopos y la entrada de la inteligencia artificial en la dosimetría. Juntos hacen viable tratar tumores antes considerados refractarios, con menor toxicidad que la quimioterapia convencional.
Destacados científicos: del riñón a la próstata
El congreso trajo una sucesión de nuevos trazadores y estrategias. Entre lo presentado:
- El FDG-PET/CT mostró que los pacientes sometidos a cirugía bariátrica tuvieron cambios metabólicos en múltiples órganos, correlacionados con mejores marcadores clínicos.
- El nuevo trazador galio-68 RCC78 detectó carcinoma de células renales de células claras e identificó lesiones metastásicas adicionales no vistas por la imagen estándar.
- Se presentó un estudio first-in-human con el trazador carbono-11 nevanimibe para la imagen de glándulas suprarrenales hiperactivas.
- En tumores neuroendocrinos metastásicos, una nueva terapia con radionúclidos ligados a receptores de péptidos (PRRT) con actinio-225 DOTA-LM3 resultó prometedora.
- El PSMA-PET indicó que los pacientes con cáncer de próstata y solo una a cinco metástasis óseas tuvieron desenlaces mucho peores que los que no tenían metástasis.
- Un enfoque con dos trazadores de PET durante el tratamiento oncológico detectó tanto la progresión tumoral como la respuesta inflamatoria cardíaca.
- Un algoritmo de IA, con datos de PET/CT previos a la terapia, predijo la dosis de radiación en el tratamiento con lutecio-177 PSMA para el cáncer de próstata.
Por qué la teranóstica importa en la práctica
La lógica de la teranóstica —usar el mismo blanco molecular para diagnosticar y tratar— reconfigura el flujo de trabajo del servicio de imagen. El PET deja de ser solo un examen de estadificación y pasa a orientar la selección de pacientes, el cálculo de dosis y el seguimiento de la respuesta. Para el radiólogo y el médico nuclear, esto refuerza la necesidad de protocolos integrados de imagen y dosimetría, además de informes estructurados que comuniquen con claridad los parámetros usados en cada ciclo terapéutico.
En la práctica, los servicios que pretendan ofrecer terapia con lutecio-177 o actinio-225 deberán invertir en PET/CT de calidad, control riguroso de los radiofármacos y equipos capacitados para leer la imagen como guía de tratamiento, y no solo como diagnóstico aislado.
Perspectivas: hacia la medicina personalizada
El mensaje de la SNMMI 2026 es claro: la teranóstica evolucionó de un recurso de último caso a un pilar de la oncología de precisión. La proliferación de trazadores más allá del FDG amplía el alcance de la imagen molecular a próstata, riñón, suprarrenales y sistema nervioso central. A medida que la IA entra en la dosimetría y la predicción de respuesta, cada paciente recibirá un plan cada vez más individualizado. Quien sigue de cerca el rastreo y el manejo del cáncer de próstata ya percibe cómo este ecosistema molecular se consolida como el nuevo estándar de atención.
Fuente: The Imaging Wire




