El Yale New Haven Hospital instaló un sistema de PET/RM y será el primer centro del estado de Connecticut, en Estados Unidos, en ofrecer este estudio híbrido, que combina tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética en una sola sesión. El equipo, de unas 9 toneladas, estará en el Adams Neurosciences Center, el nuevo complejo de neurología y neurocirugía de la institución, cuya apertura está prevista para 2027. El anuncio, fechado el 29 de septiembre y publicado por ITN el 5 de octubre, destaca aplicaciones en enfermedad de Alzheimer, epilepsia y oncología.

Qué anunció el Yale New Haven
Según el comunicado, el nuevo equipo registra en el mismo estudio información metabólica y molecular (por la PET) y anatómica (por la RM). El hospital recuerda que también abrió el primer centro de resonancia magnética de Connecticut, en 1986. Ni el comunicado ni la nota de ITN informan fabricante, modelo o monto de la inversión. El acta de una audiencia de certificado de necesidad (certificate of need) de la Office of Health Strategy de Connecticut, de octubre de 2024, solo menciona que el proyecto de la nueva torre de neurociencias incluye un PET-RM y un sistema de RM intraoperatoria, sin identificar al proveedor.
Christopher Whitlow, radiólogo jefe del hospital y jefe del departamento de radiología de la Yale School of Medicine, resumió la propuesta: al hacer ambos estudios a la vez, el clínico ve estructura y función juntas, lo que ofrece un panorama más completo de la enfermedad. Afirmó que el equipo tendrá un papel tanto en la atención como en la investigación, sobre todo en neurociencia e imagen oncológica.
El Adams Neurosciences Center tendrá más de 500.000 pies cuadrados (unos 46.000 m²) repartidos en dos torres. Los servicios previstos incluyen epilepsia, trastornos del movimiento como el Parkinson, enfermedades de la columna, ACV y aneurismas, además de terapias de neuromodulación para el dolor. El edificio contará con quirófanos dedicados a la neurocirugía, rehabilitación, habitaciones individuales y áreas de investigación.
Cómo funciona la PET/RM simultánea
Unir PET y RM en el mismo gantry exigió resolver un problema de ingeniería: los fotomultiplicadores tradicionales de los detectores de PET no funcionan dentro de un campo magnético intenso. Los sistemas integrados actuales usan fotodetectores de estado sólido, como fotodiodos de avalancha o fotomultiplicadores de silicio (SiPM), que toleran el campo y, en el caso de los SiPM, permiten medir el tiempo de vuelo (TOF) de los fotones. Así, el anillo de PET queda dentro del imán y ambas adquisiciones ocurren al mismo tiempo, no en secuencia como en la PET/TC.
La simultaneidad aporta ventajas propias. El registro espacial entre ambas imágenes es intrínseco, y las secuencias de RM pueden usarse para corregir el movimiento del paciente en los datos de PET. También es posible estudiar procesos que cambian con rapidez, por ejemplo, comparar la perfusión por RM con la captación del radiotrazador en el mismo intervalo.
El punto más delicado es la corrección de atenuación. En la PET/TC, la propia tomografía aporta un mapa de densidad de los tejidos, que se convierte en coeficientes de atenuación a 511 keV. La RM no mide densidad electrónica, por lo que ese mapa debe estimarse. Las primeras soluciones segmentaban imágenes Dixon en aire, pulmón, grasa y tejidos blandos, sin considerar el hueso, lo que tiende a subestimar la captación cerca de estructuras óseas. Luego llegaron los atlas, las secuencias de tiempo de eco ultracorto o cero (UTE/ZTE) que muestran el hueso cortical y, más recientemente, métodos de aprendizaje profundo que generan una «pseudo-TC» a partir de la RM. En el cerebro, estas técnicas mejoraron mucho la cuantificación, un requisito para los estudios de demencia.
Dónde el estudio marca la diferencia
El comunicado de Yale menciona los usos clásicos de la modalidad. En la epilepsia refractaria, la PET con FDG puede mostrar hipometabolismo en la zona epileptógena, mientras la RM de alta resolución busca displasias corticales o esclerosis hipocampal; la fusión de ambas ayuda a localizar el foco antes de la cirugía, incluso en pacientes con RM inicial negativa. En las demencias, combinar FDG, amiloide o tau con volumetría y secuencias estructurales de RM permite evaluar el patrón de neurodegeneración y la atrofia en una sola cita, un tema vinculado a estudios recientes sobre envejecimiento cerebral medido por RM.
En oncología, la PET/RM tiene espacio donde la RM ya es el método de referencia para tejidos blandos: pelvis, hígado, cabeza y cuello, sistema nervioso y columna. El cáncer de próstata es un buen ejemplo, y la combinación de PET PSMA con RM multiparamétrica ya está en evaluación regulatoria, como mostró la designación Fast Track de la FDA para PET PSMA con RM prebiopsia. En pediatría, eliminar el componente de TC reduce la exposición a radiación ionizante, algo relevante para niños con linfoma o sarcoma que se someten a varios controles. La dosis del radiotrazador se mantiene, pero la de la TC desaparece.
Hay limitaciones conocidas. La detección de nódulos pulmonares pequeños es inferior a la de la TC, los protocolos suelen ser más largos y el paciente debe pasar el cribado de seguridad de RM, lo que excluye o complica algunos implantes. Para quien sigue el avance de la medicina nuclear, como en los debates del SNMMI 2026, la PET/RM aparece cada vez más ligada a nuevos radiotrazadores y a la teranóstica.
Costo, adopción y el contexto latinoamericano
Más de una década después de la llegada de los primeros equipos comerciales simultáneos, la PET/RM sigue siendo una tecnología de nicho. El equipo es caro, la instalación exige blindaje de RM e infraestructura de radiofarmacia, y el personal debe dominar ambas modalidades. El reembolso también pesa: en muchos sistemas de salud no existe un pago específico para el estudio híbrido, que termina facturándose como la suma (o parte) de procedimientos separados. Por eso, la modalidad tiende a concentrarse en centros académicos con programas de investigación, un perfil similar al de Yale y al de otras instituciones que firman alianzas de largo plazo con fabricantes de imagen.
En América Latina, los equipos de PET/RM son pocos y se concentran en grandes centros privados y de investigación. Para los servicios que evalúan una compra, la experiencia estadounidense sugiere empezar por las indicaciones con beneficio más claro, como epilepsia, neurooncología, pediatría y pelvis, y planificar desde el inicio la integración con el PACS y los informes conjuntos entre radiología y medicina nuclear. En radioterapia, fusionar PET y RM adquiridas en la misma posición también interesa para delinear volúmenes blanco, siempre que la geometría y las bobinas sean compatibles con la planificación.
Qué observar a partir de ahora
El anuncio de Yale es de instalación, no de resultados clínicos: el equipo empezará a atender pacientes recién en 2027. Falta saber qué volumen de estudios alcanzará el servicio, qué protocolos priorizará y cómo repartirá el tiempo de equipo entre asistencia e investigación. También conviene ver si el hospital revelará el fabricante y la configuración del sistema, datos ausentes en el comunicado. Para la radiología, el caso refuerza una tendencia: los centros dedicados a la neurología incorporan la imagen molecular como parte de la atención, y no solo como herramienta de investigación.
Fuente: ITN (Imaging Technology News)




