Encuesta ASRT: alivio moderado, no solución
La tasa de vacantes para radioterapeutas en Estados Unidos bajó al 11,4% en 2026, frente al 13,6% del ciclo anterior, según la última edición de la Radiation Therapy Workplace and Staffing Survey de la American Society of Radiologic Technologists (ASRT). El descenso es real, pero el indicador sigue muy por encima del nivel que la mayoría de los economistas laborales considera saludable, y deja a los gestores ante la misma tensión de siempre entre planes de contratación y un embudo formativo más estrecho que la demanda.

Los dosimetristas médicos siguieron un patrón parecido: las vacantes pasaron del 9,6% al 6,8%. La ASRT define vacante como una posición que los empleadores están intentando cubrir activamente, un criterio más estricto que el simple headcount presupuestado, y por eso la curva resulta más fiable como señal del mercado.
Qué midió exactamente la encuesta
El cuestionario se envió en febrero de 2026 a 23.145 profesionales y reunió 560 respuestas hasta marzo, una tasa de retorno del 2,4%, con un margen de error de ±4,1% al 95% de confianza. A pesar del tamaño modesto, la encuesta sigue siendo la referencia más utilizada por administradores de servicios de radioterapia para planificar contrataciones, comparar salarios y dimensionar expansiones de capacidad.
El promedio de FTE (equivalentes a tiempo completo) por institución se movió poco: pasó de 8,3 a 8,1 entre radioterapeutas y subió de 2,7 a 2,8 entre dosimetristas. La perspectiva histórica es más elocuente: en 2004, el centro típico declaraba 6,0 FTE de radioterapeutas y 1,6 de dosimetristas. El crecimiento refleja cómo la complejidad de los tratamientos —IMRT, VMAT, SBRT, hipofraccionamiento— rediseñó la huella humana de un servicio moderno.
«La ASRT está liderando acciones para enfrentar la escasez de profesionales mediante grupos de trabajo del Consensus Committee on the Future of Medical Imaging and Radiation Therapy, la campaña Be Seen y la iniciativa Planting Seeds, que anima a los estudiantes a entrar en el embudo profesional», declaró Melissa Culp, vicepresidenta ejecutiva de la organización.
Por qué bajaron las vacantes y por qué siguen altas
Probablemente convergieron varios factores. Las jubilaciones pospuestas tras la pandemia, paquetes salariales más competitivos y mayor flexibilidad horaria —incluyendo turnos remotos de planificación dosimétrica— retuvieron a profesionales que estaban a un paso de salir. El movimiento se parece al retroceso del burnout observado en radiología, aunque el problema de saturación está lejos de resolverse del todo.
Aun así, un 11,4% de puestos abiertos no describe un mercado relajado. Para comparar: tasas del 4% al 5% suelen considerarse saludables en sectores de mano de obra cualificada. En radioterapia, los huecos se traducen directamente en colas de tratamiento más largas, equipos sobrecargados y adopción más lenta de técnicas como la IGRT o los flujos de planificación asistidos por IA, todos ellos exigentes en formación adicional.
Qué cambia en la práctica clínica
El impacto operativo es concreto. Los programas que están expandiendo capacidad compiten por una base de talento que no creció al mismo ritmo que la demanda. El resultado es presión al alza sobre los salarios, bonos de fichaje y de retención, y mayor recurso a la externalización parcial mediante socios remotos de dosimetría. Los sistemas hospitalarios que anuncian grandes inversiones en oncología son justamente los que más compiten por estos perfiles.
El mensaje para los directores de servicio es doble. Usar este alivio del mercado para invertir en retención —escalas de carrera definidas, ayudas de educación continuada, mentoría de los más nuevos— antes de que el próximo ciclo tecnológico vuelva a abrir la brecha. Soluciones como la asistencia de IA integrada al Varian Eclipse vía ESAPI liberan tiempo del personal sénior para los casos más complejos, pero no eliminan la necesidad de presencia física entrenada en la sala del acelerador.
Perspectiva y limitaciones
La ASRT prevé seguir publicando la encuesta cada dos años y enriquecer el conjunto con datos demográficos y de formación en la próxima ronda. Iniciativas como Planting Seeds, dirigidas a estudiantes de secundaria, deberían empezar a aparecer en las matrículas de programas de tecnología en radioterapia en los próximos cinco años, aunque su traducción a FTE clínicos depende tanto de la retención como del ingreso.
La tasa de respuesta del 2,4%, habitual en encuestas sectoriales por correo electrónico, exige cierta cautela: los que responden suelen ser administradores y profesionales activamente comprometidos, no necesariamente quienes ya abandonaron la profesión por agotamiento. Con esa salvedad, los datos de 2026 confirman un alivio medible. No es una victoria, pero sí la primera vez en varios ciclos que la tendencia se mueve en la dirección correcta: una ventana que conviene aprovechar antes de la próxima ola de automatización, expansión de capacidad y aumento de volumen clínico.
Fuente: DOTmed — ASRT survey finds modest decline in radiation therapy vacancies




