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La radioterapia adaptativa guiada por resonancia magnética en cáncer de páncreas localizado y no operado alcanzó una supervivencia global de 37,4% a dos años y de 26,3% a tres años, con 76,8% de los pacientes libres de progresión local en ambos cortes, en una serie retrospectiva de 123 pacientes del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK), en Nueva York. Los datos se presentaron en el congreso anual de ASTRO 2026, en Boston, y el tratamiento consistió en 50 Gy en 5 fracciones en el MR-Linac de 1,5 T Elekta Unity, con replanificación diaria en mesa.

Gráfico de barras con supervivencia global de 37,4% a 2 años y 26,3% a 3 años y 76,8% libre de progresión local tras 50 Gy en 5 fracciones en MR-Linac en 123 pacientes
Resultados del estudio del MSK presentado en ASTRO 2026, con intervalos de confianza del 95%. Gráfico: RT Medical, con datos de Reyngold et al.

Qué presentó el estudio del MSK en ASTRO 2026

El trabajo, encabezado por la oncóloga radioterapeuta Marsha Reyngold, con la participación de Christopher Crane y de físicos médicos del MSK como Neelam Tyagi y James Mechalakos, se expuso en una sesión de presentaciones breves sobre radioterapia ablativa en tumores pancreatobiliares y está publicado como resumen en el suplemento del congreso del International Journal of Radiation Oncology, Biology, Physics (Reyngold et al., Int J Radiat Oncol Biol Phys 2026;126(1):S250-S251). La difusión llegó a más público mediante un comunicado de Elekta, fabricante del equipo, reproducido por el portal ITN.

Se trata de un análisis retrospectivo, de una sola institución, de pacientes consecutivos tratados entre mayo de 2020 y diciembre de 2024, sin cirugía y con al menos 12 meses de seguimiento. De los 123 pacientes, 106 tenían enfermedad primaria y 17, recidiva locorregional. La mediana de edad fue de 68 años (41 a 94), el 73,9% tenía ECOG 0 o 1, el tumor medía en mediana 3,4 cm y se ubicaba en la cabeza del páncreas en el 54,5% de los casos. La mediana de CA 19-9 fue de 171 U/mL. Entre los casos primarios, el 88,7% eran localmente avanzados o limítrofes resecables, tres eran resecables y nueve tenían enfermedad metastásica. La mayoría (85,4%) recibió quimioterapia de inducción, sobre todo mFOLFIRINOX (82 pacientes) o gemcitabina con nab-paclitaxel (18).

Con un seguimiento mediano de 24,2 meses, la supervivencia global contada desde la radioterapia fue de 37,4% (IC 95% 27,0-47,9) a dos años y de 26,3% (IC 95% 16,5-37,2) a tres años. La tasa libre de progresión local fue de 76,8% (IC 95% 52,4-89,8) tanto a dos como a tres años. En el análisis univariado, solo la cobertura del GTV medida por el D80 se asoció con el control local; ningún factor clínico o dosimétrico se asoció con la supervivencia. Los autores concluyen que los datos justifican priorizar el esquema de 50 Gy en 5 fracciones en ensayos prospectivos cuando se disponga de tecnología adaptativa en línea. El resumen no incluye datos de toxicidad.

Cómo se planificó y administró el tratamiento

El detalle técnico es lo que vuelve interesante el resultado para físicos y dosimetristas. La prescripción fue de 50 Gy al PTV de alta dosis y de 25 a 33 Gy al PTV de enfermedad microscópica, en 5 fracciones a lo largo de dos semanas. Con un α/β de 10 Gy, 50 Gy en 5 fracciones equivalen a una BED de 100 Gy, el umbral que la literatura asocia con efecto ablativo en el adenocarcinoma pancreático, como analizamos en nuestro artículo sobre radioterapia ablativa en páncreas.

Los límites para los órganos de riesgo fueron estrictos: para estómago e intestino delgado, D0,035 cm³ por debajo de 33 Gy y D5 cm³ por debajo de 27 Gy; para el intestino grueso, D0,035 cm³ de 35 a 38 Gy y D5 cm³ por debajo de 30 Gy. En la práctica, la cobertura del blanco cede cuando el asa intestinal se acerca. La mediana del D95 del PTV de alta dosis fue de 41,5 Gy (33,1 a 51,2 Gy) y la del V100% del GTV, de 80%. Es decir, la dosis nominal es ablativa, pero la dosis realmente administrada a parte del volumen es menor, y el propio resumen sugiere que cubrir mejor el tumor con al menos 40 Gy se traduce en mejor control local.

Solo fueron candidatos los pacientes sin contacto, o con contacto mínimo, entre el tumor y la luz del tubo digestivo. El flujo adaptativo fue de tipo adapt-to-shape, con recontorneo diario en el software MIM sobre secuencias T1, T2 y balanceadas. Un cinturón de compresión abdominal redujo el movimiento respiratorio a menos de 5 mm, y el blanco se monitorizó con cine-RM durante la irradiación. Para quien trabaja con este equipo, conviene recordar que el campo magnético modifica el depósito de dosis en interfaces con aire, tema de nuestro artículo sobre MR-Linac y cálculo de dosis.

Comparación con la serie previa en acelerador convencional

El mismo grupo publicó en JAMA Oncology una serie de 119 pacientes tratados con dosis ablativas en acelerador lineal convencional, en 15 o 25 fracciones, con una supervivencia de 38% a dos años desde la radioterapia y una progresión local acumulada de 32,8% en el mismo periodo. La supervivencia a dos años es, por lo tanto, prácticamente igual entre ambas series; lo que cambia es el acortamiento del curso a cinco fracciones, un control local numéricamente mayor y la primera estimación a tres años. Comparar series distintas, sin embargo, no permite afirmar superioridad: los criterios de selección difieren y la cohorte de MR-Linac exigió tumores alejados de las asas intestinales.

Implicaciones prácticas y el papel de la tecnología

La guía actualizada de ASTRO para radioterapia en páncreas ya reconoce la SBRT en enfermedad localmente avanzada tras quimioterapia de inducción. Los datos del MSK refuerzan que las dosis ablativas en pocas fracciones son factibles cuando hay imagen diaria de alta calidad y replanificación en mesa, pero no sustituyen a los ensayos prospectivos. Para los centros de América Latina, donde el número de MR-Linacs todavía es reducido, el mensaje es doble: el resultado depende de un flujo que exige un equipo entrenado en recontorneo en línea, y la serie en acelerador convencional muestra que los esquemas ablativos más largos pueden ser una alternativa donde no hay RM en mesa. La delineación cuidadosa del blanco y de los órganos de riesgo sigue siendo el punto crítico en cualquier escenario.

En su comunicado, Elekta vinculó el estudio con Unity Pro, nueva versión de la plataforma que, según la empresa, incorpora contorneo asistido por IA, planificación acelerada por GPU y colaboración remota para acortar la sesión adaptativa. Estas funciones no formaron parte del estudio, realizado en Unity entre 2020 y 2024.

Limitaciones y próximos pasos

Las propias cifras piden cautela. El estudio es retrospectivo, unicéntrico y se presentó en un congreso, sin un artículo completo revisado por pares. Los intervalos de confianza son amplios, sobre todo en el control local (52,4% a 89,8%), y el grupo incluye recidivas y algunos pacientes metastásicos, lo que dificulta la extrapolación. Hay además una selección anatómica relevante y el resumen no informa toxicidad. Aun así, que cerca de una cuarta parte de los pacientes siga con vida a tres años sin cirugía es una señal que merece probarse en un ensayo prospectivo, como proponen los autores. El comunicado del fabricante está disponible en Elekta/MFN, y el resumen puede consultarse en la página de la sesión de ASTRO.

Fuente: ITN (Imaging Technology News)