Skip to main content

Scan.com, una plataforma de búsqueda y agendamiento de estudios de imagen, recaudó US$ 220 millones para construir lo que describe como la mayor red de diagnóstico por imagen de Estados Unidos. El anuncio, del 31 de agosto de 2026, combina US$ 90 millones en capital, en una ronda Serie C liderada por Noteus Partners, y US$ 130 millones en líneas de deuda destinadas a adquisiciones y capital de trabajo. La empresa, con sedes en Londres y Atlanta, afirma haber duplicado sus ingresos en el último año hasta superar una tasa anualizada de US$ 165 millones.

Tecnólogo posiciona a un paciente en un equipo de resonancia magnética en un centro de diagnóstico por imagen
Scan.com quiere conectar pacientes, pagadores y centros de imagen independientes en una única red de agendamiento. Foto: Samia Javed/Pexels

Quién participó en la ronda y adónde va el dinero

Junto a Noteus entraron en el capital Aviva, Concord Health Partners, YZR Capital y Oxford Capital. La deuda la aportaron VerisFi Capital y Atempo Growth. Scan.com destinará los fondos a ampliar su red de centros de imagen en Estados Unidos y a invertir en la infraestructura que enruta pacientes, agenda estudios y devuelve resultados, incluida su API y lo que llama IA agéntica.

La tesis de inversión se apoya en cifras llamativas. Según la compañía, Estados Unidos realiza unos 600 millones de estudios de imagen al año, en un mercado valorado en más de US$ 100.000 millones, y el 85% de esos estudios todavía se agenda por fax o teléfono. «Los laboratorios lo resolvieron hace décadas con Quest Diagnostics y Labcorp. La imagen nunca lo hizo, y eso es lo que hemos construido», afirmó Charlie Bullock, cofundador y CEO de Scan.com, en el anuncio.

Equipos ociosos, no falta de máquinas

Scan.com sostiene que el cuello de botella estadounidense no es el equipamiento. Sus propios datos muestran que la misma resonancia magnética puede costar unos cientos de dólares en un centro y varios miles en otro a pocos kilómetros, sin que el precio diga mucho sobre la calidad. Algunos centros tienen la agenda llena durante semanas mientras otros mantienen los equipos parados. En palabras de la empresa, el problema «no es una escasez de máquinas», sino que «nada conecta al paciente con la correcta en el momento correcto».

Ese planteamiento se inserta en un debate abierto. Trabajos recientes indican que las mejoras de eficiencia en RM pueden elevar los ingresos por equipo hasta un 60%, y sistemas de IA aplicados a la agenda han recortado la espera de resonancia más de la mitad en algunos servicios. Scan.com apuesta a que la restricción está un paso antes: en descubrir el turno libre y conectar a quien solicita el estudio con el centro que puede hacerlo.

Qué es una red de imagen y por qué no es un PACS

La plataforma reúne tres funciones que suelen vivir en sistemas separados: búsqueda de centros por disponibilidad, precio y subespecialidad; agendamiento con integración bidireccional en tiempo real con los sistemas de turnos de centros independientes y con las historias clínicas electrónicas; y entrega de resultados, normalmente en 48 horas según la empresa. Proveedores de salud digital, plataformas de beneficios de empleadores, administradores externos (TPA), aseguradoras y sistemas de riesgos laborales se conectan mediante una única API «con unas pocas líneas de código y sin integraciones separadas».

Conviene distinguir este modelo de las herramientas que el radiólogo ya conoce. El RIS gestiona la agenda y el flujo de trabajo dentro de una institución; el PACS almacena y distribuye imágenes; la historia clínica electrónica concentra el registro clínico. Una red de imagen opera una capa por encima, agregando la capacidad de centros que no comparten ni software ni propietario. Técnicamente se apoya en estándares como HL7 FHIR, cuyos recursos Schedule, Slot y Appointment describen turnos y reservas de forma legible por máquinas, y, en el extremo de los resultados, en perfiles IHE como XDS-I y en el acceso a imágenes vía DICOMweb. Epic ataca un problema vecino al permitir que los hospitales intercambien imágenes sin CD; Scan.com dirige la misma idea al paciente y al pagador.

Escala actual de Scan.com

Scan.com afirma que más de 900.000 pacientes han accedido a estudios de imagen a través de su red en todo el mundo. En el Reino Unido, donde nació, se describe como la mayor red de imagen médica del país. Entró en Estados Unidos en 2023 con un piloto en más de 50 centros del área de Atlanta y hoy reporta operaciones en todo el territorio nacional.

«Esperamos apoyar al equipo de Scan.com mientras sigue expandiendo su red habilitada por tecnología y mejorando la forma en que se accede a la imagen y se entrega en Estados Unidos», dijo James Olsen, managing partner de Concord Health Partners, en el comunicado. Noteus, que lideró la ronda, señaló la conectividad acumulada con prestadores y los datos propios como una ventaja que espera que se profundice con la escala.

Qué dice esto sobre la economía de la radiología

La ronda llega cuando el capital privado se mueve con fuerza en la radiología estadounidense. Días antes, Radiology Partners acordó comprar Everlight por US$ 715 millones, y la especialidad discute tiempos de informe que crecieron 177% en una década en medio de una escasez documentada de radiólogos y tecnólogos. Scan.com no agrega lectores; propone redistribuir la demanda hacia centros con equipos y personal disponibles, lo que, si funciona, presionará a los sitios de precio alto y ocupación baja.

Hay riesgos. Los marketplaces necesitan liquidez en ambos lados: suficientes centros que ofrezcan turnos y suficientes pagadores que generen volumen. La integración bidireccional con sistemas de agenda heterogéneos es notoriamente frágil, y «unas pocas líneas de código» suele esconder trabajo de mapeo de datos que alguien tiene que hacer. Tampoco está claro cómo maneja la plataforma la variabilidad de protocolos y de calidad entre centros, más allá del control de calidad que la propia empresa aplica.

Lectura para España y América Latina

La fragmentación que describe Scan.com tiene versiones locales. En España, las listas de espera para pruebas diagnósticas del sistema público conviven con una red privada de centros de imagen con capacidad disponible, y la visibilidad entre ambos mundos es limitada. En América Latina, la coexistencia de sistemas públicos, seguridad social y prestadores privados multiplica las agendas paralelas, y la telerradiología creció para mover informes, no pacientes. Plataformas de orquestación de listas de trabajo, como la que NewVue lleva a 2.500 radiólogos, atacan el lado de la lectura; Scan.com apunta a la puerta de entrada.

Para quien gestiona un centro de imagen, la lección no es sobre un proveedor, sino sobre exposición. El centro que publica disponibilidad, precio y plazo de entrega de forma estandarizada, por FHIR o por una API propia, pasa a ser encontrado por quien tiene la demanda. El que sigue con fax, cola telefónica y CD permanece invisible para esa capa.

Fuente: Radiology Business