El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y Fujifilm firmaron, a finales de junio de 2026, durante la visita del director general Rafael Mariano Grossi a Japón, un acuerdo para ampliar el diagnóstico por imagen, la formación de profesionales y el acceso a los servicios oncológicos en países de ingresos bajos y medios. La alianza se enmarca en la iniciativa Rays of Hope y pone el portafolio de imagen e inteligencia artificial de la firma japonesa al servicio de regiones donde faltan equipos y especialistas para diagnosticar el cáncer a tiempo.
Qué acordaron el OIEA y Fujifilm
El documento fue suscrito por el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, y por el presidente y CEO de Fujifilm, Teiichi Goto. Se trata de un «practical arrangement» — un arreglo de cooperación técnica que estructura acciones conjuntas en tres frentes: disponibilidad de tecnología de imagen, capacitación de radiólogos, técnicos y físicos médicos, y apoyo a la construcción de capacidad diagnóstica en Estados miembros que hoy no logran atender la demanda oncológica.

A diferencia de una donación puntual de equipos, el acuerdo apuesta por la sostenibilidad: de poco sirve entregar un mamógrafo o un ecógrafo si no hay quien lo opere, interprete y mantenga. De ahí el énfasis en la transferencia de conocimiento y la educación, en línea con los Anchor Centres regionales que el OIEA viene estructurando como polos de formación e investigación en cada región.
Rays of Hope: cerrando la brecha del cáncer
Lanzada en 2022, la iniciativa Rays of Hope enfrenta una de las desigualdades más brutales de la medicina. Alrededor del 70% de las muertes por cáncer en el mundo ocurren en países de ingresos bajos y medios, que reciben apenas cerca del 5% del gasto global en oncología. El déficit de máquinas es dramático: las naciones de bajos ingresos necesitarían del orden de ocho veces más equipos de radioterapia solo para alcanzar la meta mínima de un aparato por cada 500 pacientes.
Más de 100 países ya han solicitado apoyo al OIEA a través del programa, y unas 20 instituciones han sido designadas como Rays of Hope Anchor Centres — centros de referencia que concentran formación, investigación e innovación en sus regiones. El acuerdo con Fujifilm se suma a alianzas previas del organismo con fabricantes como GE HealthCare y Varian y con la Sociedad Europea de Radiología, formando una red de cooperación público-privada en torno al acceso al diagnóstico.
El arsenal de imagen e IA de Fujifilm
Fujifilm dejó de ser solo sinónimo de película fotográfica hace mucho tiempo. Hoy la empresa reúne uno de los portafolios más amplios de imagen médica: radiografía digital (línea FDR y unidades móviles para cama y UCI), mamografía digital de campo completo y tomosíntesis, ecografía, endoscopia — área en la que es líder mundial — y sistemas de información como el PACS Synapse. Ese conjunto dialoga directamente con la transformación digital de la radiología, en la que el flujo de imágenes deja de depender del papel y pasa a circular en red.
El componente más estratégico para entornos de escasos recursos, sin embargo, es la inteligencia artificial. La plataforma REiLI de Fujifilm aplica aprendizaje profundo al triaje y a la priorización de estudios, ayudando a identificar hallazgos críticos cuando no hay un radiólogo disponible las 24 horas. El tema se conecta con el auge de los proveedores de IA en imagen médica, cuyas soluciones se están validando para acelerar el diagnóstico. A ello se suman las competencias de la empresa en medicina nuclear y medios de contraste, cercanas a la teranóstica y la imagen oncológica molecular que ganan terreno en la oncología de precisión.
Diagnóstico y radioterapia: la capacidad que aún falta
Combatir el cáncer exige una cadena completa: tamizaje, diagnóstico por imagen, estadificación, planificación y tratamiento. La radioterapia depende de imágenes de calidad para delimitar el volumen blanco y proteger los órganos sanos; sin una tomografía, resonancia o PET adecuados, la planificación se ve comprometida. Por eso el OIEA trata la imagen diagnóstica y la radioterapia como partes de un mismo esfuerzo y no como programas aislados.
La capacitación es el eslabón más frágil. Un acelerador lineal o un mamógrafo de última generación solo rinde con físicos médicos, dosimetristas, técnicos y radiólogos formados. Los programas de telemedicina y teleradiología ayudan a diluir la escasez de especialistas, permitiendo emitir un informe a distancia mientras los centros de referencia supervisan servicios recién implantados. Es justo aquí donde la IA integrada en los equipos de Fujifilm puede marcar la diferencia, funcionando como un segundo par de ojos donde el especialista humano es escaso.
Implicaciones para la práctica clínica y para América Latina
Para el profesional que trabaja en la primera línea, acuerdos como este señalan que el acceso al diagnóstico dejó de ser un problema exclusivo de los ministerios de salud y comenzó a movilizar a la industria. En Brasil y en América Latina, donde los sistemas públicos conviven con largas filas de radioterapia y una fuerte concentración de equipos en las regiones más ricas, la lógica de Rays of Hope es directamente aplicable: ampliar la capacidad instalada, formar equipos y usar la tecnología para llevar el diagnóstico a zonas remotas.
El triaje por IA en escenarios con pocos especialistas es especialmente relevante para la realidad latinoamericana. Herramientas que priorizan estudios sospechosos, señalan nódulos pulmonares o apoyan la lectura de mamografías pueden acortar el tiempo entre la sospecha y la confirmación del cáncer — una ventana en la que cada semana cuenta para el pronóstico.
Perspectivas
El acuerdo OIEA-Fujifilm no cierra por sí solo la brecha de acceso, pero refuerza un camino: alianzas de largo plazo que unan equipos, formación y sostenibilidad financiera. Informes copatrocinados por el OIEA ya han mostrado que invertir en imagen, tratamiento y cuidado podría evitar millones de muertes por cáncer en las próximas décadas, con un retorno económico positivo. El desafío ahora es transformar los memorandos en máquinas instaladas, profesionales formados y pacientes diagnosticados a tiempo — y el éxito se medirá menos por la cantidad de acuerdos que por la cantidad de vidas realmente alcanzadas.
Fuente: AuntMinnie; Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), iniciativa Rays of Hope.




