La delineación del volumen objetivo en hipofaringe empieza por la anatomía. Esta región va desde la parte superior del hueso hioides, alrededor de C4, hasta el borde inferior del cartílago cricoides, cerca de C6, y queda entre la orofaringe, la laringe y el esófago cervical. Cuando el tumor crece allí, la voz y la deglución dejan de ser un detalle secundario, porque la diseminación submucosa atraviesa compartimentos con muy pocas barreras reales.
La mayoría de los pacientes llega con riesgo ganglionar importante, de modo que endoscopia, imagen con contraste, PET/CT, simulación e IMRT deben integrarse al inicio. Para visión global, revise el Target Volume Delineation and Field Setup – Complete Clinical Guide.
Anatomía y patrones de diseminación
La hipofaringe no actúa como un compartimento limpio. Incluye senos piriformes, pared faríngea posterior y región poscricoidea, pero los tumores pasan con facilidad de un subsitio a otro, invaden la laringe y alcanzan tejidos blandos vecinos porque las barreras anatómicas son mínimas.
Los tumores del seno piriforme representan entre 65% y 85% de los cánceres de hipofaringe. La pared faríngea posterior aporta cerca de 10%, y la región poscricoidea menos de 5%. Cuando la enfermedad alcanza aritenoides, pliegues ariepiglóticos o espacio paraglótico, la discusión de contorneo se superpone rápidamente con la anatomía laríngea; por eso conviene comparar esos hallazgos con nuestro artículo dedicado al cáncer de laringe.
Patrones de diseminación por subsitio
La tabla siguiente resume las vías de extensión que más pesan en la delineación. Es el mapa práctico para decidir qué debe entrar en el CTV de alto riesgo antes de asignar la dosis.
| Subsitio de la hipofaringe | Patrones de diseminación |
|---|---|
| Seno piriforme |
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| Pared faríngea posterior |
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| Región poscricoidea |
|
Fuente: Target Volume Delineation and Field Setup, 2nd Edition (Table 5.1)
El comportamiento ganglionar pesa mucho en este sitio. El capítulo subraya el compromiso frecuente de ganglios cervicales bilaterales y retrofaríngeos laterales, con posibilidad de incluir nivel V posterior, nivel VI e incluso mediastino superior en tumores poscricoideos y en lesiones inferiores del seno piriforme que alcanzan el ápice. Aun con cuello clínicamente N0, entre 30% y 35% de los pacientes tienen enfermedad ganglionar patológica. El nivel Ib rara vez se afecta, pero en cuellos N+ puede aparecer en 5% a 20% de los casos.
El seno piriforme es bilateral, lateral y posterior a la laringe, más ancho arriba y más estrecho hacia la articulación cricoaritenoidea. La pared posterior prolonga las paredes faríngeas lateral y posterior, y la región poscricoidea, aunque poco frecuente, puede saltar hacia el esófago cervical.
Estudio diagnóstico relevante para la delineación del volumen objetivo
La gran mayoría de los tumores corresponde a carcinoma escamocelular. El carcinoma verrugoso, el basaloide, el fusocelular y los tumores de glándulas salivales menores son menos comunes, pero la lógica del estudio es la misma: centrar la historia clínica en tabaco, alcohol, otalgia vinculada al nervio vago, función respiratoria, calidad de la voz y deglución basal, sobre todo si se evalúa preservación de órgano.
El examen clínico también debe ser minucioso. El capítulo recomienda palpar la base de la lengua para valorar extensión preepiglótica, revisar la movilidad laríngea, comprobar el thyroid click y documentar adenopatías cervicales. La endoscopia flexible con fibra óptica es crítica para definir si hay compromiso de mucosas vecinas y fijación de cuerdas vocales; la fonación y la maniobra de Valsalva ayudan a exponer mejor la hipofaringe.
Estadificación AJCC 8 para cáncer de hipofaringe
La siguiente estadificación reúne los hallazgos que cambian de forma más directa el volumen de tratamiento. En radioterapia no solo aporta pronóstico. También indica cuándo cartílago, esófago, fascia prevertebral y cadenas ganglionares bilaterales deben entrar en la delineación.
| Estadio | Criterios |
|---|---|
| T1 |
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| T2 |
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| T3 |
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| T4a |
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| T4b |
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| N0 |
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| N1 |
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| N2a |
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| N2b |
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| N2c |
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| N3a |
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| N3b |
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Fuente: Target Volume Delineation and Field Setup, 2nd Edition (Table 5.2)
Después, la TC o la RM con contraste permiten definir extensión al espacio preepiglótico o paraglótico, invasión laríngea, invasión franca del cartílago, extensión a partes blandas, invasión esofágica y diseminación extracapsular. El PET/CT ayuda a precisar bordes que pueden ser sutiles, sobre todo en el límite inferior o apical del primario, y mejora la detección de ganglios hipermetabólicos.
Simulación y localización diaria
La simulación debe ser simple y reproducible: decúbito supino, apoyo de cabeza, cuello en hiperextensión o con shoulder pull board para sacar los hombros del trayecto de los haces, e inmovilización personalizada con máscara termoplástica. En el posoperatorio, las cicatrices quirúrgicas deben marcarse con alambre.

La adquisición recomendada utiliza cortes de 3 mm desde la parte superior del cráneo hasta T5. El contraste intravenoso forma parte del protocolo estándar salvo contraindicación médica, y el isocentro suele colocarse a nivel de los aritenoides.
Para la verificación diaria, la opción ideal es cone beam CT diario alineado con la laringe. Las radiografías diarias en kilovoltaje alineadas al esqueleto, combinadas con cone beam CT semanal, también se consideran adecuadas.
Delineación del volumen objetivo y planificación del tratamiento
El capítulo es claro: la técnica recomendada para cáncer de hipofaringe es IMRT. La estrategia principal utiliza un plan inicial de 30 fracciones con dose painting, administrando 54 Gy en fracciones de 1,8 Gy a las regiones subclínicas de bajo riesgo y 60 Gy en fracciones de 2 Gy a las regiones subclínicas de alto riesgo, seguido de un cone down de 10 Gy sobre la enfermedad macroscópica hasta completar 70 Gy en 35 fracciones. También es válido un plan único dose-painted a 70 Gy en 33 a 35 fracciones.
Hay otra recomendación práctica que conviene respetar: preferir IMRT extendida en lugar de usar un campo anterior bajo del cuello. Las zonas de alto riesgo, e incluso enfermedad macroscópica, pueden quedar justo en la parte de baja dosis de la línea de unión.
La enfermedad temprana corresponde a T1N0 o T2N0 según AJCC 8 y es minoritaria. Aun así, la radioterapia definitiva suele preferirse porque busca control local y preservación de laringe, habla y deglución. Dada la alta incidencia de enfermedad oculta y la localización central de la hipofaringe, las cadenas ganglionares bilaterales deben incluirse incluso en etapas iniciales.
La enfermedad avanzada, definida aquí como T3 o mayor o cualquier caso N positivo, puede tratarse con quimiorradioterapia definitiva, laringectomía seguida de terapia adyuvante o quimioterapia de inducción con tratamiento local posterior. La preservación laríngea no es ideal en T4 avanzado o mala función basal, aunque el capítulo acepta excepciones seleccionadas.
Los ejemplos clínicos del capítulo repiten varios patrones útiles: las regiones retrofaríngeas laterales y retroestiloideas suelen subir hasta la base del cráneo; la laringe se incluye desde la parte superior del hioides hasta el borde inferior del cricoides en el volumen subclínico de mayor riesgo; y los tumores inferiores, las lesiones del ápice del seno piriforme y los primarios poscricoideos obligan con frecuencia a cubrir nivel IV, nivel VI, vía aérea hasta 2 cm por debajo del cricoides y, en algunos casos, mediastino superior. En una lesión lateralizada con ganglios positivos, el cuello ipsilateral puede recibir 60 Gy mientras el lado sin enfermedad visible recibe 54 Gy.
Volúmenes sugeridos para enfermedad macroscópica
Antes de expandir los volúmenes subclínicos, el capítulo define de manera compacta el núcleo de la enfermedad macroscópica. Esta tabla organiza GTV, CTV y PTV de 70 Gy para tumor primario y ganglios comprometidos.
| Volumen objetivo | Definición y descripción |
|---|---|
| GTV_70 |
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| CTV_70 |
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| PTV_70 |
|
Fuente: Target Volume Delineation and Field Setup, 2nd Edition (Table 5.3). La nota de la tabla propone 70 Gy en fracciones de 2 Gy; dentro del esquema 70/60/54, un plan integrado puede administrar 60 Gy en fracciones de 2 Gy y 54 Gy en fracciones de 1,8 Gy antes de un cone down único de 10 Gy hacia PTV_70.
La radioterapia posoperatoria está indicada por los factores patológicos adversos citados en el capítulo con base en NCCN v.2019: márgenes positivos, márgenes estrechos, extensión extranodal, tumor primario pT3 a pT4, cuello pN2 a pN3 e invasión perineural, vascular o linfática. El tratamiento adyuvante debería comenzar idealmente dentro de las 6 semanas posteriores a la cirugía. Todo el lecho quirúrgico y el cuello disecado con enfermedad positiva pertenecen a la región subclínica de alto riesgo, mientras que el cuello disecado sin enfermedad puede tratarse como bajo riesgo.
Volúmenes sugeridos para la región subclínica de alto riesgo
La tabla 5.4 es el núcleo práctico del capítulo. Muestra cómo se expande el volumen primario según el subsitio y cómo cambia la cobertura ganglionar cuando hay cuello positivo, extensión inferior o compromiso de la línea media.
| Volumen objetivo | Definición y descripción |
|---|---|
| CTV_60 |
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| PTV_60 |
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Fuente: Target Volume Delineation and Field Setup, 2nd Edition (Table 5.4). La tabla recomienda 60 Gy en fracciones de 2 Gy; dentro del esquema 70/60/54, puede planificarse con 60 Gy en fracciones de 2 Gy y 54 Gy en fracciones de 1,8 Gy antes de un cone down único de 10 Gy hacia PTV_70.
Volúmenes sugeridos para la región subclínica de bajo riesgo
Cuando el cuello contralateral está clínicamente negativo o el caso es N0, el capítulo reduce la cobertura a un volumen electivo más selectivo. Aun así, mantiene atención estricta sobre ganglios retrofaríngeos y tumores de línea media.
| Volumen objetivo | Definición y descripción |
|---|---|
| CTV_54 |
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| PTV_54 |
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Fuente: Target Volume Delineation and Field Setup, 2nd Edition (Table 5.5). La nota conserva el esquema 70/60/54 con 60 Gy en fracciones de 2 Gy, 54 Gy en fracciones de 1,8 Gy y un cone down único de 10 Gy hacia PTV_70.
Después de quimioterapia de inducción, la planificación no debe basarse solo en la respuesta actual. El capítulo recomienda fusionar las imágenes previas a la quimioterapia, incorporar al volumen subclínico de alto riesgo la extensión pretratamiento de la enfermedad macroscópica y adaptar luego ese CTV a la anatomía posterior al tratamiento excluyendo aire y hueso.
Lecturas sugeridas
La bibliografía resume el panorama clínico. Biau y Gregoire actualizaron en 2019 el consenso ganglionar en cabeza y cuello para IMRT y VMAT. Gupta analizó 501 pacientes tratados sin cirugía. A 10 años, el EORTC 24891 mostró preservación laríngea en más del 50% de los supervivientes sin comprometer control tumoral ni supervivencia.
En lo técnico, Lee describió la experiencia del MSKCC con quimioterapia concurrente e IMRT en enfermedad locorregional avanzada de laringe e hipofaringe. Prades mostró en fase III, en carcinoma del seno piriforme, ventaja de supervivencia para la quimiorradioterapia concurrente frente a inducción seguida de radioterapia.




