El Cribado Mamográfico Triplica la Supervivencia en Cáncer de Mama Avanzado
Un nuevo estudio publicado en el Journal of the National Cancer Institute confirma que el cribado mamográfico no solo salva vidas al detectar tumores precozmente, sino que también mejora significativamente la supervivencia de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en estadio avanzado. La investigación demostró que mujeres con cáncer de mama estadio IV tuvieron una tasa de supervivencia más de tres veces mayor cuando la enfermedad fue detectada mediante mamografía de cribado.

Detalles del Estudio Danés
La investigación analizó datos del programa nacional de cribado mamográfico de Dinamarca, incluyendo 32.800 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama. Del total, el 8% presentó enfermedad en estadio III o IV al momento del diagnóstico. El estudio comparó los resultados entre mujeres cuyo cáncer fue detectado por cribado y aquellas que nunca fueron examinadas.
Los resultados para mujeres con cáncer de mama estadio IV son contundentes: la supervivencia a cinco años fue más del doble en el grupo con detección por cribado comparado con mujeres nunca examinadas (75% vs. 32%). La supervivencia a diez años fue más de tres veces superior (62% vs. 17%). Un hallazgo particularmente revelador es que las mujeres con enfermedad avanzada detectada por cribado presentaron tasas de supervivencia a cinco años comparables a las de mujeres con enfermedad un estadio inferior que nunca fueron examinadas.
El Papel del Tratamiento Quirúrgico
La gran diferencia en supervivencia fue impulsada por el hecho de que las mujeres con cánceres detectados por cribado tuvieron una probabilidad mucho mayor de recibir tratamiento quirúrgico. La supervivencia mediana varió drásticamente según el tipo de tratamiento: 6 años para tratamiento quirúrgico, 2 años para tratamiento no quirúrgico y apenas 0,1 años sin tratamiento. La supervivencia a diez años fue del 60% para pacientes quirúrgicas versus solo el 8% para aquellas tratadas sin cirugía.
Estos datos sugieren que el cribado no actúa únicamente anticipando el diagnóstico, sino que también dirige a las pacientes hacia terapias más agresivas y eficaces, funcionando como catalizador de todo el proceso terapéutico posterior.
Contexto: Las “Guerras de la Mamografía”
El debate sobre la eficacia del cribado mamográfico, conocido como las “Guerras de la Mamografía”, persistió desde los años 1980 hasta los 2010. Múltiples estudios demostraron que la combinación de detección precoz y tratamientos más efectivos mejora la supervivencia en cáncer de mama. La recomendación de la USPSTF en 2023, volviendo a indicar el cribado a partir de los 40 años, prácticamente cerró la discusión. Sin embargo, persisten focos de resistencia al cribado, lo que hace que estudios como este sean fundamentales.
Implicaciones para la Práctica Clínica
Para profesionales de radiología e imagen diagnóstica, este estudio refuerza la importancia crítica de los programas de cribado. Los hallazgos sugieren que el cribado hace más que simplemente desplazar el diagnóstico a estadios más tempranos: cambia fundamentalmente la trayectoria del tratamiento. La inteligencia artificial ya está siendo aprobada para asistir en el cribado de cáncer, lo que podría ampliar los beneficios de los programas de rastreo. Mientras tanto, el rol del radiólogo en el proceso de cribado sigue siendo insustituible.
Perspectivas Futuras
Los avances en imagen mamaria — incluyendo tomosíntesis digital, mamografía con contraste e interpretación asistida por IA — prometen mejorar aún más la efectividad del cribado. Las investigaciones futuras probablemente explorarán estrategias de cribado personalizadas basadas en factores de riesgo individuales, optimizando el equilibrio entre beneficios del cribado y preocupaciones de sobrediagnóstico.
Fuente: The Imaging Wire


