La imagen diagnóstica está saliendo de las salas centralizadas para ir hasta el paciente. La estadounidense GlobalMed, empresa de telesalud con sede en Scottsdale, Arizona, se asoció con OXOS Medical para integrar los rayos X portátiles en su plataforma de atención virtual eNcounter y, en el mismo movimiento, aseguró los derechos exclusivos para ofrecer los productos de OXOS en el mercado del gobierno federal de Estados Unidos. El acuerdo, anunciado a finales de junio de 2026, combina telemedicina y radiografía móvil para llevar estudios a lugares donde el equipo convencional simplemente no llega.
Para el sector de radiología, el caso es más que una nota de mercado: es una señal de cómo la imagen en el punto de atención (point-of-care) y la teleradiología están rediseñando la cadena que va desde la adquisición de la imagen hasta el informe. Comprender esta lógica ayuda a gestores y clínicas de América Latina a anticipar un modelo que tiende a expandirse, en una región donde el acceso desigual a la imagen sigue siendo un cuello de botella crónico.
Qué pone en práctica la alianza GlobalMed y OXOS
El núcleo del acuerdo es la unión de dos tecnologías. Por un lado, la plataforma eNcounter, de GlobalMed, organiza encuentros clínicos virtuales: video, dispositivos médicos conectados y flujo de datos entre el paciente y el equipo remoto. Por otro, el sistema de rayos X portátil MC2, de OXOS, permite capturar imágenes radiográficas a la cabecera del paciente o en campo, sin la infraestructura de una sala fija de radiología.
Autorizado por la FDA, el MC2 es un sistema de rayos X inalámbrico que admite radiografía, radiografía digital dinámica (DDR) y fluoroscopia. En la práctica, un profesional puede adquirir la imagen durante una atención virtual y transmitirla en tiempo real a un especialista distante, sosteniendo el diagnóstico y la conducta sin que el paciente deba desplazarse hasta un centro de imagen. Los términos financieros del acuerdo no fueron divulgados.
Los derechos exclusivos de distribución federal cubren el Departamento de Defensa, el Departamento de Asuntos de los Veteranos y otras organizaciones de salud del gobierno estadounidense. El objetivo declarado es ampliar el acceso al diagnóstico por imagen en escenarios donde el equipo tradicional no es práctico: clínicas rurales, centros penitenciarios, operaciones militares y respuesta a emergencias.

Imagen en el punto de atención y radiografía digital dinámica
La imagen en el punto de atención cambia la pregunta clásica de la radiología. En lugar de transportar al paciente hasta la máquina, se lleva la máquina hasta el paciente. Esto reduce demoras, evita traslados riesgosos y acorta el tiempo entre la sospecha clínica y la primera imagen útil. En una urgencia saturada, en una unidad de campo o en una comunidad aislada, esos minutos pueden definir la conducta.
La radiografía digital dinámica (DDR) suma una capa extra de información. A diferencia de la radiografía estática, que congela un instante, la DDR captura una secuencia de imágenes de baja dosis que muestran estructuras en movimiento: el tórax durante la respiración, por ejemplo, o el desplazamiento de una articulación. Para el clínico, es la diferencia entre una fotografía y una pequeña película funcional, útil para evaluar la movilidad diafragmática, el juego articular y los patrones respiratorios sin recurrir a equipos pesados.
Telesalud, teleradiología y la cadena de la imagen
Capturar la imagen es solo el comienzo. El valor real aparece cuando esta recorre, sin ruido, la cadena que conecta adquisición, transmisión, almacenamiento e informe. Ahí entran la telesalud y la teleradiología: la primera conduce el encuentro clínico; la segunda garantiza que un radiólogo calificado interprete el estudio, esté a pocos kilómetros o a un continente de distancia.
Este flujo solo funciona si los sistemas dialogan entre sí. La interoperabilidad —sostenida por estándares como DICOM y por la integración con el PACS, el sistema que almacena y distribuye las imágenes médicas— es lo que permite que una radiografía hecha en campo aparezca, con calidad diagnóstica, en la estación de trabajo del especialista. Sin esa columna vertebral, el equipo portátil se convierte en una isla de datos, incapaz de alimentar la historia clínica del paciente.
No por casualidad, la infraestructura de transmisión e informe remoto es uno de los temas más debatidos en los grandes encuentros del área. Las tendencias presentadas en el SIIM 2026 refuerzan que el futuro de la radiología pasa por flujos distribuidos, en los que la imagen nace en un lugar y se interpreta en otro, con seguridad y trazabilidad.
Equidad de acceso y qué significa para América Latina
El argumento más fuerte detrás de soluciones como la de GlobalMed y OXOS es la equidad de acceso. Joel Barthelemy, presidente de GlobalMed, habla de ofrecer atención integral en el punto de necesidad y escalar el modelo por entornos desafiantes. Evan Ruff, presidente de OXOS Medical, describe el objetivo como redefinir cómo y dónde se entrega la imagen de rayos X. La oferta combinada sostiene una entrega de salud distribuida, reduciendo demoras vinculadas al transporte de pacientes y mejorando el acceso a la imagen en escenarios fijos, móviles y de campo.
Para América Latina, la lectura es directa. Buena parte del territorio aún depende de centros distantes para estudios básicos, y la fila por imagen sigue larga en regiones remotas. Un modelo que une rayos X portátiles y telemedicina puede acortar esa distancia, siempre que vaya acompañado de regulación clara, conectividad confiable y radiólogos disponibles para el informe a distancia. La normativa de telemedicina ya avanzó en varios países, pero la teleradiología exige un cuidado redoblado con la responsabilidad técnica y la calidad de imagen.
La tecnología portátil también dialoga con otros frentes de innovación en imagen ligera y accesible, como muestran los avances en ultrasonido con realidad aumentada, que persiguen el mismo principio: acercar el diagnóstico al paciente. El movimiento de fondo es el mismo: transformar la imagen médica de un destino al que el paciente viaja en un servicio que va hasta él.
Queda el desafío de siempre: garantizar que la portabilidad no comprometa la calidad diagnóstica ni la protección radiológica. Pero, si la promesa se confirma, alianzas como esta apuntan hacia una radiología menos concentrada, más rápida y más justa, algo que interesa directamente a una región de dimensiones tan amplias como América Latina.
Fuente: DOTmed (Gus Iversen)




